La fe movió a numerosos peregrinos a recorrer un camino de aproximadamente 12 kilómetros,bajo la luz de la luna en honor a la Virgen de Coromoto de Naiguatá. El pasado domingo 7 de septiembre, a las 10:00 de la noche, inició esta emotiva jornada que llenó de fervor la procesión que partió desde Caraballeda. Después de un largo y devoto recorrido, los peregrinos fueron calurosamente recibidos, en nuestro Club por numerosos Puertoazuleños, socios y trabajadores a las 5:30 de la mañana.
El Club se vistió de gala para acoger a los fieles, ofreciendo un espacio de paz para reponer energías antes de continuar su camino hasta el templo parroquial de Naiguatá. Previamente, a las 9 de la noche del domingo, la celebración había iniciado en el engramado, junto al pozo de la Virgen, con el rezo del santo rosario. El amanecer en el Club fue testigo de una profunda alegría y camaradería, mientras los peregrinos eran recibidos con hospitalidad y calidez.
El éxito de esta peregrinación no fue una casualidad, sino el resultado de la dedicación y el trabajo en equipo, como lo destacó nuestra consocia y miembro del Comité Mariano, Didia Rojas: "Todo estaba perfectamente organizado, las sillas, el sonido, la decoración y limpieza, los alimentos. Desde la puerta del club, todos involucrados".
Didia, también hizo hincapié en el esfuerzo colaborativo que hizo posible el evento: "Fue un trabajo de equipo, apoyado ampliamente por el Presidente de la junta directiva, Charles Bracht y también hay que agradecer a Johnny Berens, quien se ocupó de la restauración de la Virgen del Club Puerto Azul".
La devoción no se detiene y la fe se extiende a las aguas de la costa. La fiesta continúa este sábado 13 de septiembre a partir de las 6:00 p.m., con el paseo acuático por la bahía en honor a la Virgen del Valle y la Virgen de Coromoto de Naiguatá.
Todos los puertoazuleños están cordialmente invitados a participar en esta emotiva jornada. Los devotos podrán unirse a la travesía, tanto nadadores como los usuarios de kayak y paddle, acompañando las imágenes en este recorrido que ya es tradición en Puerto Azul. La actividad culminará con la Santa Misa para celebrar la fe y la unidad.



