El pasado sábado 31 de mayo, la entrada a Naiguatá se vistió de fiesta y colores para celebrar la inauguración del Gran Mural Ecológico, una obra monumental de upcycling que supera los 60 metros y está compuesta por más de 220.000 tapas recicladas. Diseñado por el talentoso artista Oscar Olivares y construido con el esfuerzo y la colaboración de toda la comunidad, este mural es un símbolo de creatividad, compromiso y sostenibilidad.
Mónica Castro, presidenta de la Fundación Puerto Azul, expresó en sus palabras de apertura que el significado de esta obra va más allá de su belleza estética: “Es un lienzo que embellece nuestro entorno y nos llena de orgullo, recordándonos cada día que la sostenibilidad puede convertirse en una acción cotidiana. Este mural es un ejemplo vivo de un proyecto construido con y para la comunidad, donde la participación de todos resulta fundamental”.
El acto, conducido por Valentina Urdaneta, asesora de Comunicación de la Fundación Puerto Azul, reunió a autoridades, socios, amigos y vecinos de la zona. Juntos cortaron la cinta inaugural, simbolizando la conclusión de esta importante obra, y en la tarde, al sonar el cañonazo, celebraron con golpes de tambor, en un reconocimiento a la labor colectiva que hizo posible este logro. Entre los asistentes destacaron Mónica Castro, presidenta de la Fundación; Charles Brancht, presidente del Club Puerto Azul; Juan Ricardo Ferreira, vicepresidente del Club Puerto Azul y representante fundacional; el padre Alberto Castillo; la reina de Puerto Azul, Oriana Trujillo; Paola Espinoza, gerente general de la Fundación Puerto Azul; miembros de la Junta Directiva de la Fundación y del Club; el Club de las Abuelas, atletas locales y miembros de la comunidad educativa de Naiguatá.
Este proyecto celebra el poder transformador del arte y la fuerza del trabajo en equipo para generar cambios positivos. Creado por la Fundación Puerto Azul, en el marco de sus 45 años y bajo sus pilares de Cultura, Ambiente y Educación, la campaña “Colores para Naiguatá” busca impulsar la sostenibilidad y el desarrollo local en la región.
Charles Bracht, presidente del Club Puerto Azul, destacó que esta obra trasciende el arte y la creatividad: “Este mural no es solo un conjunto de tapas plásticas recicladas, sino la prueba de lo que podemos lograr cuando trabajamos juntos. Cuando unimos nuestras manos, mentes y corazones en un propósito común, creamos algo extraordinario. Cada color, pieza y textura cuenta la historia de una comunidad que cree en el cambio y en la sostenibilidad.”
Por su parte, el padre Alberto Castillo, párroco de la parroquia San Francisco de Asís, recordó el valor que el santo patrono otorgaba a la naturaleza y valoró que gran parte del mural exalta las maravillas naturales de la región.
Juan Ricardo Ferreira, vicepresidente del Club Puerto Azul y además representante fundacional, aplaudió y agradeció el apoyo y compromiso de toda la comunidad, incluyendo a los trabajadores del Club y de la Fundación, quienes durante meses trabajaron para que esta obra fuese realidad.
Finalmente, Oscar Olivares, autor de esta maravillosa obra, compartió su visión y dirigió unas palabras especialmente dedicadas a los niños de Naiguatá, inspirándolos e invitándolos a luchar por sus sueños y a seguir creando un futuro lleno de esperanza y colores. Agradecemos al Club Puerto Azul por su apoyo incondicional y a todos los voluntarios que colaboraron en la recolección, clasificación y consolidación de las tapas en los miles de puntos de colores, reflejando la belleza natural y cultural de nuestro querido Naiguatá. En esta secuencia de imágenes queremos contarte cómo fue el proceso de construcción y la celebración de la inauguración.



